Desde Acompor, y
en concreto a través de Carnipor y su
empeño en mejorar la calidad y
seguridad de sus productos, implantó
un sistema de trazabilidad desde la
granja, pasando por la alimentación y
terminando en los productos cárnicos.
Mediante este sistema, con el código
de barras que determina el lote de un
producto de Carnipor, se puede conocer
toda la trayectoria de su
elaboración, incluso conocer el
origen de la carne de partida, así
como la edad, características
genéticas de los animales, y, por
supuesto, la alimentación recibida.
Así, desde el principio se puede
encontrar la granja de
multiplicación, con instalaciones y
tecnología muy avanzadas, tanto en
diseño, control ambiental y
distribución del alimento por sistema
computerizado.
Estas explotaciones están integradas
por animales no portadores de
enfermedades, donde además no entra
ningún animal del exterior, por lo
que mantienen una alta categoría
sanitaria.
A través de la fábrica de piensos,
con una producción mensual de 3.000
toneladas, se consigue una
alimentación natural, exclusiva, sin
promotores antibióticos, lo que se
convierte en una dieta única.